miércoles, 17 de febrero de 2010

JUBILACION Y PREVENCION (II)



... continuación

Sabemos por los datos que nos aportan los expertos que va en aumento el número de personas que pretenden y prefieren una jubilación anticipada, es decir lo antes posible, si bien es verdad que aun es una minoría, pero va en aumento, entre otras cosas por el auge de la filosofía del estado del bienestar.

No podemos obviar, claro, que la gran mayoría se sigue jubilando porque se ve obligada a ello, bien por la edad o por lo que es mucho peor, por los tan temidos planes de regulación de empleo.

En cualquiera de los casos, la jubilación, anticipada o no, voluntaria u obligada, es un hecho cierto y como tal debemos estar preparados para cuando llegue en cada caso.

No cabe ninguna duda que es absolutamente recomendable estar preparado para cuando llegue el momento, nunca fatídico, de la jubilación. Saber lo que vas a hacer, que son muchas cosas las que se pueden emprender. Incluso con una buena planificación la salud mental se mantiene en mejor estado.

Georg Ch. Lichtenberg, dice: Nada nos hace envejecer con mayor rapidez que el pensar incesantemente que nos hacemos viejos.

Cicerón también nos advierte: Esfuérzate para llegar a ser viejo con tiempo, si deseas ser viejo durante mucho tiempo.

Hay otro aspecto muy interesante que nos gustaría comentar: dentro de la PREVENCION, ya comentada, se deben planificar igualmente las relaciones de pareja.

Es muy posible que con la nueva situación puedan surgir nuevas tensiones. Por lo tanto, es también muy recomendable, diríamos que necesario, reestructurar esta relación de pareja, debido a que se pasa, de hecho, de estar juntos solo unas horas a tener que mantener una relación a tiempo mucho mayor. Para solventar esta nueva situación, que inevitablemente se producirá, será muy bueno poner en práctica las recomendaciones de los psicólogos en esta materia:

Planificar la jubilación juntos; Estimular las relaciones de amistad, ampliando el círculo de amistades; Intercambiar y compartir las tareas domésticas; Respetar la privacidad del otro, teniendo un lugar o simplemente un rincón “propio” cuya organización y arreglos corra de su cuenta; Conservar la apariencia externa manteniendo una buena calidad de aseo y vestido; Comunicarse sin reservas, sacando tiempo para hablar de los problemas, las quejas y las sugerencias.

Para desarrollar convenientemente este nuevo concepto del “envejecimiento activo”, proponemos seguidamente varias ideas básicas fundamentadas en la promoción de la cultura y formación, cultura tradicional, autoestima, creatividad, ocio como virtud, apoyo informal y mito optimista.

1 comentario:

David Carrascosa dijo...

Hola, Emilio!! Todavía es pronto para mí, pero te agradezco tan sabios consejos; algún día me harán falta.

Un ABRAZO!!